Nací en La Rioja, una provincia donde el folclore atraviesa la vida cotidiana de su gente. Con el coro como puntapié en mi formación artística, empecé a cantar a los ocho años. En Kantorei, con la que grabé Música para el alma (2000), otros coreutas me convocaron a integrar mi primer grupo vocal. Desde los 14 integré Algarrobal, Puquial, Origen, con quienes descubrí el folclore con una dimensión poética y musical mucho más honda —Tejada Gómez, Mercedes Sosa, Los Andariegos—.
Del mundo de las peñas nació el dúo PaloSanto con Oscar Huelmo: primer premio en Septiembre Joven (2002) y en el Pre-Cosquín (2004), y el disco Sed (2006), con experiencias muy significativas como la Cantata Riojana, dirigida por Luis Chazarreta.
En 2007 llegué a Buenos Aires. La gran ciudad y su aún más grande soledad en multitudes me llevaron a escribir mis propias canciones y a construirme como solista: Vidalágrima (2012), Cauce (2018), Distopía (2020) y Solo (2025). Estudié canto en el Conservatorio Manuel de Falla, donde me recibí de Profesor de Música (Tango y Folclore).
Con el dúo siguieron Luz (2017) y Socavón de febrero (2025), y en 2024 sumé La vida dos veces, junto a Juan Arabel.
Hoy grabo RIOJANOS, un disco de repertorio riojano, folclórico y peñero, con Leonel Guzmán y Ulises Quintero como invitados, y trabajo en Zapam Zucum con Joel Costas. También me presento solo, con guitarra y voz, en la línea del juglar.